¿Puede el lorazepam provocar disfunción eréctil?

El lorazepam, una benzodiacepina sedante, puede contribuir a la disfunción eréctil al reducir la libido y la respuesta sexual, aunque no le ocurre a todo el mundo.

Sí, el lorazepam puede contribuir a la disfunción eréctil en algunas personas. Como benzodiacepina de efecto sedante, puede reducir la libido y afectar a la respuesta sexual, aunque no le ocurre a todo el mundo ni de la misma forma. Este artículo explica la relación entre el lorazepam y la disfunción eréctil.

El tema forma parte de nuestra sección sobre disfunción eréctil.

¿Qué es el lorazepam?

El lorazepam, conocido por el nombre comercial Ativan, es un medicamento del grupo de las benzodiacepinas. Estas sustancias tienen efectos calmantes y se recetan a menudo para la ansiedad o los trastornos del sueño. Actúan potenciando la acción de un neurotransmisor inhibidor del cerebro, lo que produce relajación y reducción de la ansiedad. Esa misma acción depresora del sistema nervioso es la que puede repercutir en la función sexual.

¿Cómo puede afectar a la erección?

El lorazepam actúa sobre el receptor del ácido gamma-aminobutírico A (GABA-A), reforzando la inhibición del sistema nervioso central. Este efecto sedante general puede disminuir el deseo sexual y, en algunos casos, dificultar la erección. La sexualidad requiere un cierto nivel de activación y respuesta del sistema nervioso; al amortiguarlo, el fármaco puede interferir en ese proceso. El efecto varía mucho de una persona a otra y depende de la dosis.

¿Le ocurre a todo el mundo?

Factor Influencia
Dosis dosis más altas, mayor probabilidad de efectos
Sensibilidad individual la respuesta varía mucho
Ansiedad de base puede ser causa y consecuencia

No todas las personas que toman lorazepam experimentan problemas sexuales. Además, conviene recordar que la propia ansiedad —el motivo de la prescripción— también puede causar disfunción eréctil, lo que complica atribuir el problema únicamente al fármaco. Otros ansiolíticos y antidepresivos pueden tener efectos parecidos, igual que sucede con otros medicamentos descritos en las causas de la disfunción eréctil.

¿Qué hacer si se sospecha una relación?

Lo más importante es no suspender el lorazepam por cuenta propia: las benzodiacepinas requieren una retirada gradual y supervisada, y dejarlas bruscamente puede ser peligroso. Lo adecuado es comentarlo con el médico, que puede valorar ajustar la dosis, cambiar de medicamento o abordar la ansiedad de otra forma. Conviene también descartar otras causas, como los factores vasculares de las arterias obstruidas o el efecto de otros fármacos como los inhibidores de la bomba de protones.

¿Qué alternativas existen?

Cuando se sospecha que el lorazepam contribuye a la disfunción eréctil, el médico dispone de varias alternativas. Puede reducir la dosis, cambiar a otro fármaco para la ansiedad con menor impacto sexual, o reforzar enfoques no farmacológicos como la terapia psicológica y las técnicas de manejo del estrés. En muchos casos, tratar la ansiedad de fondo de forma más amplia mejora tanto el bienestar emocional como la función sexual. Cualquier cambio debe hacerse de forma gradual y supervisada, nunca de golpe. Otros ansiolíticos y antidepresivos pueden tener efectos parecidos, por lo que conviene revisar toda la medicación, como se recoge en las causas de la disfunción eréctil.

¿Qué conviene recordar?

El lorazepam puede contribuir a la disfunción eréctil a través de su efecto sedante y su impacto en la libido, pero no es un efecto universal y suele ser reversible al ajustar el tratamiento. La clave está en hablar con el profesional sanitario para encontrar un equilibrio entre el control de la ansiedad y la salud sexual.